Cómo cuidamos tus datos
Sin letra chica. Esto es lo que pasa con tu estado de cuenta cuando lo subes, contado completo.
Lo que nunca tenemos
Tu contraseña del banco. No te la pedimos en ningún momento. Welth no se conecta a tu banco, ni siquiera con un permiso de solo lectura como hacen otras apps. No hay ningún acceso que darnos y tampoco ninguno que revocar.
Los datos de tu tarjeta. El pago lo procesa Stripe y esa información no pasa por nuestros servidores.
Qué sale de tu computadora y qué no
Depende del archivo, y hay tres casos.
Un PDF con texto. Es el caso de BBVA, Banorte, HSBC, American Express, GBM, Afore SURA, Allianz. El archivo se abre dentro de tu propio navegador, ahí se le saca el texto de los movimientos, y al servidor viaja únicamente ese texto. El PDF no sale de tu computadora y no queda copia de él en ningún lado.
Un CSV. Igual que el anterior: se lee en tu navegador y solo viaja el contenido de los movimientos.
Un PDF escaneado. Es el caso de Santander, que emite sus estados como si fueran una foto de la hoja. Ahí no hay texto que sacar, así que las páginas sí viajan, como imagen, a un modelo de inteligencia artificial que las transcribe. Se leen en ese momento y se descartan: no se guardan en disco ni en ningún almacenamiento. Lo que se conserva es el resultado, o sea los mismos movimientos que si el archivo hubiera traído texto.
La pantalla de subir te lo dice antes de que pase, no después.
Por qué le podemos creer a esa lectura
Un modelo se puede equivocar, así que no le creemos. Tu estado de cuenta trae impresos sus propios totales, y esos son el juez: si la suma de los movimientos que leímos no da ese total al centavo, el archivo se vuelve a leer con un modelo mejor, y si tampoco da, no se guarda nada y te decimos por qué.
Un movimiento inventado rompe la suma. Uno que se saltó, también. Un dígito mal leído, también. Es la misma regla que gobierna todo el producto: si no cuadra, no se publica.
Qué guardamos
Los movimientos ya leídos: fecha, descripción y monto, más el saldo que traiga tu estado. Están separados por usuario a nivel de base de datos, con pruebas automáticas que comprueban que ninguna cuenta pueda ver un número de otra.
Te puedes ir con todo. Borras tu cuenta cuando quieras y se borra todo lo tuyo. No guardamos una copia por si acaso.